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La verdad sobre las prendas transpirables.

  • 14 nov 2016
  • 15 Min. de lectura

Los secretos de las membranas: prendas impermeables y transpirables

Afrontando el temporal de viento y nieve; membrana imprescindible. Foto: Haglöfs

Las prendas para actividades de montaña impermeables y transpirables han sido, probablemente, el mayor avance en vestimenta de montaña del último siglo. Su principal componente es la membrana interna, principal responsable de sus características. Intentaremos explicaros qué tipo de membranas y textiles finalizados podemos encontrar habitualmente, con algunos ejemplos. Pero para poder entenderlo, primero vamos a explicar qué es una membrana, y algunos conceptos básicos muy interesantes, como qué es la impermeabilidad, la resistencia al agua, la transpirabilidad, los tratamientos de repelencia al agua, etc.… Os aconsejamos que leáis con atención esta primera parte. Es larga, pero muy interesante, solucionará muchas de vuestras dudas a la hora de elegir vuestras prendas, porque entenderéis cómo funcionan y qué elegir según vuestras necesidades. Y es que, como veréis, a veces conceptos tan sencillos -aparentemente-, como la impermeabilidad...bueno, a veces las cosas no siempre son lo que parecen... ¿Prendas impermeables y transpirables? En 1976, Bob Gore comercializó las primeras prendas que -pasmo para los contemporáneos- no sólo podían considerarse impermeables, sino que transpiraban, evacuando el sudor al exterior. Algo que entonces era incomprensible, parecía contradictorio y absurdo, y que provocó no poca incredulidad; hoy en día sigue sin ser entendido por muchas personas. ¿Cómo puede ser que un material textil permita la salida de humedad, pero no permita la entrada de la misma? La historia comenzó en 1971, cuando Bob Gore descubrió en el laboratorio que habían instalado sus padres en el sótano de su casa las posibilidades de expansión del politetrafluoroetileno (PTFE, comúnmente conocido como Teflón, descubierto accidentalmente en 1938 por Roy Plunkett, mientras trabajaba en Nueva Jersey para DuPont). Este descubrimiento le llevó a la invención del producto que revolucionó no sólo la forma de vestir de millones de montañeros y practicantes de actividades al aire libre, sino también el mundo de la medicina (o de las cuerdas de guitarra...): el ePTFE (PTFE expandido). Pero, ¿en qué consiste?: A grandes rasgos, y de forma básica, si se estira un trozo de Teflón, el mismo empieza a crear pequeños agujeros (poros), de una forma similar a lo que ocurre si estiramos la membrana que rodea a algunas piezas de carne, o un chicle.

Fotografía de membrana Gore-tex al microscopio

Al expandir el PTFE con el objeto de crear ePTFE, Gore-tex crea una estructura microporosa compuesta en un 70 por ciento de aire. Estos microporos son los que permiten la evacuación de la humedad interna. Por hacernos una idea de lo microscópico de estos poros, en cada cm² hay 1.400 millones. Funcionamiento de la membrana de ePTFE, impermeable y transpirable, Goretex. Efectivamente, no es muy difícil de entender por qué, en una membrana porosa, la humedad puede salir. Viendo la fotografía de la membrana al microscopio, no hay duda. Pero eso no cuadra con el otro factor de la ecuación: ¿Cómo puede ser que la humedad pueda cruzar a través de esos poros de dentro a afuera, pero no pueda hacerlo de fuera a adentro? La respuesta está en la disociación molecular que se produce en las moléculas del agua al pasar de estado líquido a gaseoso. Es decir: el agua de lluvia que cae sobre la chaqueta, en estado líquido, no puede penetrar al interior porque la asociación de moléculas que forma una gota es de mayor tamaño que el poro. Pero nuestro sudor, al evaporar por el calor corporal, sí que puede salir al exterior a través de estos poros, porque sus moléculas se han disociado al cambiar al agua de estado a vapor. . Una gota de agua es 20.000 veces mayor que el poro...pero una molécula (vapor), es 700 veces menor que el poro. Hay otro tipo de membranas, poco utilizadas, que funcionan por medio de combinación de moléculas hidrofóbicas e hidrofílicas. Tienen ciertas ventajas, como que no les afecta tanto como a las membranas de ePTFE el paso del tiempo, y que, en realidad, casi puede afirmarse que evacuan líquido y no vapor, pero tienen un hándicap, que hace que se les llame comúnmente “membranas húmedas”. El vapor o la humedad se introducen en una molécula interior hidrofílica. La presión interior al llegar más agua líquida o en vapor desplaza la humedad a otra molécula exterior, hidrofóbica, que la expulsa al exterior. Se llaman húmedas porque para funcionar necesitan que la membrana esté saturada en su interior, “mojada”, para que empuje el vapor hacia afuera. Una vez que empieza a funcionar el sistema, es muy bueno...pero al principio no funciona. ¿Impermeable? ¿Transpirable? Pero no debemos dar por supuesto que conocemos los elementos básicos de la definición...porque no es tan sencillo. Así que vamos a empezar por lo más básico: ¿Qué se entiende por impermeable? ¿Y por transpirable?

Un mal día en la Aiguille des Cosmiques, imprescindible la chaqueta con membrana. Foto: Carlos Pérez

IMPERMEABILIDAD Podríamos comenzar con una afirmación algo extraña: si entendemos que impermeable es aquello que en ningún caso deja pasar el agua, pocas cosas hay que sean impermeables, incluido el plástico . Y desde luego, en ningún caso lo sería la ropa impermeable y transpirable de montaña. ¿Cómo se explica esto? Porque más que de impermeabilidad, deberíamos hablar de resistencia al agua: se considera que una prenda es impermeable cuando su resistencia al agua sea tal que, en prácticamente todas las ocasiones, aguantará las condiciones meteorológicas que podamos encontrarnos en la montaña. ¿Y cómo se sabe qué se considera impermeable, y qué no? Aquí hay que decir que no hay un estándar unificado en la industria del outdoor que nos permita conocerlo. Pero sí que hay indicadores muy claros. Medición de la resistencia al agua Las pruebas se realizan bajo la norma ISO 811:1981 (Textile fabrics -- Determination of resistance to water penetration -- Hydrostatic pressure test). Allí se especifica cómo realizar en laboratorio la prueba de resistencia al agua de un tejido. Para medir esta resistencia, simplificando la explicación, se emplean unos aparatos que miden lo que se denomina “columna de agua”. Esto significa que se coloca un tejido plano y tenso, sin que nada le roce por debajo ni por encima, se coloca un tubo cuadrado de 1x1 pulgadas encima, y se va llenando de agua, lo que hace aumentar la presión, hasta que finalmente acaba traspasando el tejido. La medida en milímetros de la altura del agua en el tubo indica la impermeabilidad. De ahí que, para medir la impermeabilidad, en las etiquetas de las chaquetas podamos ver algo que se llama “columna de agua”, y que se mide en mm; a más milímetros, mayor impermeabilidad. ¿Por qué una tienda de campaña impermeable tiene una columna de agua de 3.000mm...y una chaqueta llega a 20.000mm? Vamos a darle la vuelta a esta pregunta, empezando por el final: ¿Cómo conocer la resistencia al agua de nuestra chaqueta con la información de la medida en mm de su columna de agua, que consultamos en su ficha técnica y etiqueta?:

  • 0-5.000mm: Cero es no resistencia (una camiseta técnica, una camisa, etc.), 5.000mm es una resistencia no muy alta: lluvia ligera, nieve seca, etc.

  • 6.000mm-10.000mm: Lluvia ligera a moderada, nevada moderada

  • 11.000-15.000mm:Lluvia de moderada a fuerte, nevada fuerte

  • 16.000-20.000mm: Lluvias fuertes a muy fuertes, tormentas intensas de nieve.

  • Más de 20.000mm: Protección altísima

Estas son cifras que, en general, se consideran aceptadas como buenas en el mundo del outdoor. Sin embargo, en otros ámbitos oiremos que algo es impermeable a partir de 2.500mm de columna de agua. Eso es un 10% menos que algunas chaquetas de alta gama...¿cuál es la explicación? Hay varios motivos. El primero tiene mucho que ver con la presión: hemos visto que el test mide la altura del agua contenida en la columna; es decir, la presión del agua va subiendo según añadimos agua, hasta que traspasa el textil. Esto significa que las presiones sobre el exterior de la chaqueta provocan que con menor cantidad de agua, esta penetre. El ejemplo más claro son los tirantes de una mochila pesada: no sólo ejercen mucha presión sobre el textil, sino que además lo hacen en la zona de mayor exposición a la lluvia; no es difícil que una prenda cale por ahí. O los continuos roces de un alpinista contra la roca, o de diferentes partes de la prenda entre si. Esto obliga a aumentar en bastante la resistencia al agua “de laboratorio”, para un uso seguro en exteriores. Otra aspecto muy importante es la exposición temporal: aunque buena parte del agua que cae sobre la chaqueta desliza, tras unas horas el agua va haciendo su labor de zapa. De hecho, y como bien saben los montañeros, pocas prendas hay que aguanten sin calar, aunque sea en puntos concretos y levemente, una jornada entera de fuerte lluvia en la montaña.

Un largo día de lluvia y nieve húmeda en la montaña puede saturar las membranas

Y por último, el desgaste, las manchas, etc, rompen las propiedades de la membrana. Por eso, la membrana Goretex lleva una lámina de Poliuretano ultrafina que la protege, y otras como eVent, un tratamiento antioleico en sus fibras, para prevenir la pérdida de rendimiento. Esto permite a eVent ser más transpirable, pero la chaqueta necesita mantenimiento, mientras que Gore-tex es más resistente. En cualquier caso, el nuevo Gore-tex Pro ha conseguido aumentar un 28 por ciento su transpirabilidad al prescindir de la lámina de PU, sin perder durabilidad, igualando a eVent (han creado un "sandwich" de dos membranas ultrafinas para no perder resistencia). Es decir: sobre el terreno, la resistencia real al agua viene marcada por la relación columna de agua, presión externa/roce, y tiempo de exposición a la misma. Y una última cuestión, no menos importante: como decíamos, con el uso y desgaste, con la suciedad acumulada, etc, la chaqueta y membrana pueden perder muchas de sus propiedades. Por eso, marcas como Gore-Tex o eVent realizan sus prendas de manera que, tras un desgaste extremo, sigan manteniendo al menos un 60 por ciento de sus propiedades, y aún tengan una resistencia al agua que permita su uso con tranquilidad, así que se construyen con alta resistencia pensando en compensar esa pérdida; (aquí podemos ver que, en realidad, y en una membrana de muy alta resistencia, 20.000mm o más, en funcionamiento óptimo similar al de laboratorio, nueva y sin presiones, esa chaqueta tendría las mismas prestaciones con una columna de agua de 8.000mm, o inferior). Las pruebas de laboratorio marcan una referencia, pero en el uso real sobre el terreno, diferentes factores externos no tenidos en cuenta entran a formar parte de la ecuación, obligando a cada fabricante a estudiar muy detenidamente las características necesarias que cumplan sus estándares de calidad. ¿Y la tienda de campaña? Contestando la pregunta del principio...¿Por qué las tiendas de campaña sí, y las chaquetas no? Una tienda de expedición, preparada para la peor tempestad, puede tener una columna de agua en su doble techo de entre 1.200mm y 3.000mm tan solo...pero eso sí, en su suelo, empleará material de 10.000mm. Es lógico. Recordando lo dicho antes: un doble techo tenso no aguanta roces externos, así que la columna de agua de laboratorio es muy similar a la de las condiciones de campo (2.500mm ya se considera impermeable); un suelo aguanta presión contra el suelo al haber alguien dentro, y con una columna de agua de 3.000mm, calaría. Tiene en parte el mismo problema que una chaqueta. Quizás ahora se entienda mejor por qué, como tantos hemos vivido, cuando uno está dentro de una tienda de campaña “normal”, si su cuerpo o su mochila rozan las paredes mientras llueve, el agua entra por ese punto… TRANSPIRABILIDAD Si la impermeabilidad indica la resistencia a que la humedad penetre un textil, y cuánto más resistente sea a la penetración, mejor será, la transpirabilidad es todo lo contrario: indica la capacidad que tiene la humedad para atravesar ese mismo textil, y cuanto menos resistente sea a la penetración, mejor será. Aquí radica la paradoja de estos tejidos...y la gran dificultad de su diseño. Pocos, muy pocos materiales textiles o de protección hay en el mundo que incorporen la tecnología, el I+D y los años de investigación que lleva encima una chaqueta de montaña de buena calidad. ¿Qué es la transpirabilidad? Esta pregunta tiene respuesta más sencilla que la de la impermeabilidad -qué, como hemos visto, en realidad no existe como tal en el mundo de las prendas de montaña-, y además hemos visto al principio del artículo las claves: La transpirabilidad de una chaqueta indica la capacidad que tiene para evacuar la humedad interior, provocada principalmente por el sudor, manteniéndonos secos. Por eso, de nada sirve comprarse, pongamos por caso, un impermeable de plástico grueso como los que se emplean en algunos trabajos, para mantenernos secos cuando llueve. Su impermeabilidad es altísimo, podremos estar días parados bajo la lluvia con ellos sin mojarnos...pero a no ser que las condiciones sean heladoras, y que nosotros no nos movamos...acabaremos literalmente empapados por nuestro sudor, con el mismo problema de enfriamiento corporal que si no lleváramos una prenda impermeable...pero con el agravante de la deshidratación que sufriremos… Entonces...¿la transpirabilidad indica la capacidad de evacuar el agua en forma de sudor del interior de nuestra chaqueta? Pues no exactamente...como hemos dicho al comienzo, no es agua en estado sólido lo que evacuamos...sino vapor de agua. Nuestro organismo, en caso de sobrecalentamiento, exuda sudor, que se queda en la piel. El calor corporal hace que se evapore, y al hacerlo roba calor del cuerpo, bajando la temperatura de la piel y el organismo. Es su forma de “refrescar” el sistema corporal. Es decir: el sudor se evapora por contacto con el calor del cuerpo. Y entonces, en forma de vapor de agua, adquiere las características necesarias para “caber” por los microporos de la membrana y salir al exterior.

Viento y nevisca nos detienen tras esfuerzo intenso. Sin transpirabilidad, el sudor nos helaría

Como es fácil de imaginar, el proceso no es tan rápido como el paso de líquido a través de un tejido no impermeable: iremos produciendo humedad, que tendrá que ir evaporando, y poco a poco salir… Por eso, que una chaqueta impermeable sea transpirable no significa que vayamos a ir siempre secos. Significa que el textil colabora para que la humedad se minimice y evitemos problemas graves. Todos sabemos que las membranas “saturan”. Pero a veces se oyen quejas exageradas; si alguien duda de la gran utilidad de este tipo de prendas, que pruebe a realizar una salida por el monte con una chaqueta de plástico, o de las antiguas gabardinas de marinero, y así puede comparar...eso sí, si alguien hace la prueba, bajo su responsabilidad...y cuidado con las deshidrataciones y otros problemas peores. Medición de la transpirabilidad La transpirabilidad se mide de forma más compleja, y además las condiciones externas, (humedad relativa y absoluta del ambiente, diferencia de temperatura entre el interior y el exterior), influyen mucho en la misma. En Europa hay un método fiable, pero entendido como comparativo: no nos va a indicar la capacidad real de transpiración en todo momento, porque esto depende en gran medida de las condiciones, pero al ser norma establecida y precisa, permite comparar los diferentes tipos de membrana, bien del mismo fabricante, bien de diferentes fabricantes, entre sí. Es la norma europea ISO 11092. Se expresa en RET (Resistencia Textil a la Evaporación), medida en m²/pa/w. Al indicar resistencia a que la humedad cruce la membrana, cuanto menor sea el número RET, mayor transpirabilidad. Algunas marcas pueden expresar en gramos la transpirabilidad. Esto indica la cantidad de humedad que pueden evacuar en un tiempo determinado; en ese caso, a mayor número, mayor transpirabilidad. Pero hoy en día, en la mayoría de marcas de confianza, es muy difícil no encontrar la medición RET. Sin embargo, no son pruebas optimizadas para condiciones montaña (uso humano y no industrial, lo que genera siempre una diferencia de temperatura interior (mínimo 36º), y exterior, etc. Pero son muy útiles para poder comparar entre ellas, ya que todas se miden igual. La transpirabilidad en uso, y no en laboratorio, depende de más factores. Alguno está en nuestra mano, y es el adecuado uso del sistema de capas. Hasta aquí hemos hablado de membranas, y más adelante en el artículo hablaremos de qué manera se integran en los tejidos para crear prendas (2 capas, 3 capas, 2.5 capas). Pero antes de eso, vamos a explicar una tecnología que, si bien no se emplea directamente en la membrana, sino en el tejido exterior, es fundamental para el funcionamiento de la misma: el tratamiento de repelencia al agua, DWR. DWR, tratamiento repelencia al agua DWR significa Durable Water Repellent (Repelencia al agua permanente), y prácticamente todos los tejidos exteriores empleados para chaquetas y pantalones con membrana (y en ocasiones sin ella), lo llevan, de una u otra manera. Digamos que este sistema evita que el agua empape el tejido exterior. Porque si se empapa, es verdad que la prenda seguirá siendo impermeable (la impermeabilidad la da la membrana), pero ganará peso, y sobre todo...la chaqueta perderá buena parte de su transpirabilidad. ¿Por qué? Porque la humedad creará una capa que bloqueará en buena parte los poros de salida de vapor; el agua no entrará, pero el vapor tendrá serios problemas para salir. Las malas noticias son que, con el uso, el roce, las manchas, el tratamiento DWR de la prenda se va deteriorando; las buenas, que es este deterioro no es irreversible. No sólo hay numerosos productos especializados que lo regeneran; también un adecuado mantenimiento lo devuelve a la vida.

El tratamiento DWR también se llama deperlante: el agua permanece como perlas, no crea lámina

Porque, contra lo que puede parecer, el tratamiento DWR es físico; digamos que lo que hace es crear, de forma microscópica, una superficie de tejido rugosa, en forma de zigzag o de pelillos que evitan que la gota caiga sobre superficie plana; de esa manera, la gota no se rompe, como puede verse en las imágenes. Con el tiempo, estos “pelillos” o rugosidades, se aplanan, aunque puede conseguirse con el método adecuado que vuelvan a su condición original. Pero sobre esto (el mantenimiento, limpieza y recuperación de las prendas impermeables y transpirables) se puede hablar tanto, que lo vamos a desarrollar en otro artículo independiente. ¿Cómo se emplea una membrana? 2 capas, 3 capas Ya conocemos la membrana. Pero hay que entender que esto es un elemento interno, de apenas 0.01mm de grosor. Para poder utilizarla, hay que laminarla, es decir, colocarle un textil protector exterior y uno interior.

Laminado: capa exterior, en medio la membrana, capa interior

Hay varias formas de hacerlo, y según la empleada, tendremos la famosa denominación “2 capas”, “3 capas”, o incluso “2.5 capas”. Ha calado tanto esta forma de nombrar que muchos montañeros se refieren a las chaquetas como “un 3 capas”, o “un 2 capas”. Sin embargo, hay que entender muy bien esta denominación, porque no es muy intuitiva… Gore-Tex 3 capas: Es un “sandwich” con una capa de protección exterior (material que vemos), membrana, y un forro interno. Las prendas más técnicas y deportivas están realizadas con 3 capas, ya que minimizan el peso, el volumen, y dan mayor libertad de movimientos.

Podemos ver como las 3 capas se sueldan, formando un solo material fundido

Las 3 capas están integradas, formando una sola capa aparente para nosotros. Gore-Tex 2 capas: Protección exterior y membrana, ambas integradas. Para evitar que la membrana se dañe, se le suele incorporar un forro interno de rejilla separado.

2 capas, exterior y membrana. Totalmente suelto, un forro interno de rejilla

Decimos que la denominación puede inducir a error porque el usuario, en el caso del Gore-Tex 3 capas verá y sentirá al tacto una sola capa. Mientras que en el caso del Gore-Tex 2 capas, verá y sentirá 2: conjunto exterior-membrana (las verdaderas 2 capas), por un lado, y el forro desprendido por el otro. Es más pesada y voluminosa. Gore-tex 2.5 capas Es un dos capas al que, en lugar de colocar un forro interno de rejilla, se le realiza algo parecido a un dibujo en relieve en su interior para minimizar el roce y el desgaste de las membranas. Es algo menos duradero que los otros. TIPOS DE MEMBRANAS GORE-TEX® Al igual que hay diferentes tipos de usuarios y actividades en montaña, también hay diferentes tipos de membranas que se adaptan a cada uno de ellos. Tiene que quedar claro que aquí hablamos de la membrana, cada uno de estos tipos puede estar laminado en 2 ó 3 capas al construir la prenda. GORE-TEX® Es la básica, pero es muy efectiva, con una impermeabilidad y resistencia al viento muy alta. Tiene algo menor ratio de transpirabilidad, pero aquí es en donde entra lo que decíamos sobre tipos y actividades. Es excelente para senderismo, montañismo, etc.

Un día perfecto para el Gore-tex clásico

Gore la denomina como “tecnología de uso diario”. Por un precio adecuado se tienen prestaciones sobresalientes. Una de las grandes ventajas de esta membrana es que se puede laminar sobre materiales más suaves y dúctiles, por lo que las prendas son más cómodas. Es decir: tienen menor transpirabilidad que las Pro, pero quien no haga actividad intensa o alpinismo, conseguirá una prenda más cómoda, a mejor precio, y probablemente no fuerce la membrana tanto como para notar especial diferencia. Como decimos, la construcción puede ser de 2 ó 3 capas. Aquí Gore incorporó una novedad bastante interesante la pasada temporada, de la que hablamos ampliamente en este artículo. Con el C-Knit (que es un nuevo forro interno) se aumenta en mucho la comodidad, al ser de tacto textil y sedoso. También la prenda es más dúctil y ligera, y se aumenta la transpirabilidad. GORE-TEX® Active Es la última de las gamas en incorporarse a la línea de membranas, y nació debido al gran aumento experimentado por las actividades rápidas en montañas en los últimos años, especialmente Trail Running, esquí de travesía, BTT. Son ligeras, y sobre todo, extremadamente transpirables (tienen un RET <3, una resistencia al paso del vapor tan baja prácticamente sólo se daba hasta hace poco en membranas sin laminar. Una de sus características es que internamente son agradables, debido a que es normal que los corredores o alpinistas rápidos se coloquen la chaqueta en determinados momentos con partes de la misma directamente sobre la piel.

The North Face Hyperair Jacket, perfecto ejemplo de chaqueta impermeable y transpirable para actividades aeróbicas

El pasado verano The North Face dio, junto a Gore-tex, un importante giro a este tipo de chaquetas, al presentar la Hyperair GTX jacket, sin forro interno, ultraligera, y de una transpirabilidad pocas veces vista. Aquí podéis ver el video-test que le realizamos. GORE-TEX® Pro El tope de gama, y se emplea en alpinismo técnico, montañismo duro, actividades de varios días en montaña, esquí extremo, travesía alpina, escalada alpina, etc. Es muy transpirable, con un RET <6 en los modelos de este año, y está preparada para ser laminada en verdaderas corazas que nos protegen en la montaña. Se ha mejorado mucho la suavidad y ductilidad de estas prendas. OTRAS MEMBRANAS Hay un número no muy alto de membranas en el mercado, pero a decir verdad, muchas no son especialmente eficaces. Sin embargo, si que hay algunas muy interesantes, especialmente una genérica, y algunas propias utilizadas por las marcas: La membrana eVent funciona especialmente bien, con un gran ratio de transpirabilidad, un punto por encima de Gore-tex Pro (las dos con mayor transpirabilidad del mercado). Es empleada en ocasiones por las marcas en algunos modelos de gama media en lugar de las tradicionales de Gore-tex. Esencialmente, es una membrana de microporo, al igual que Gore-tex, pero en lugar de una lámina de PU para proteger la membrana, la protección es individual en cada filamento, por lo que ofrece menor resistencia a la transpiración. The North Face tiene una membrana propia llamada DryVent, que emplea en algunas de sus prendas de gama media (en el resto, siempre Gore-tex). Está absolutamente probada, y sus prestaciones igualan al Gore-tex básico sin ningún problema. Patagonia, que también emplea Gore-tex en la mayoría de su gama, emplea su propia membrana para algunos productos de gama media, llamada H2No®. Al igual que en el caso anterior, también da unas prestaciones muy buenas en ese tipo de prendas.

por barrabes.com

 
 
 

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